La ONU no amaneció progresista; se fue haciendo neomarxista por etapas. Documentos de la propia ONU, con fechas y cambios de lenguaje, prueban esa paulatina mutación histórica.
POR RYN
PUBLICADO EL 10 DE Sep DE 2026 02:32 PM
LECTURAS 10
Podríamos titular esta reflexión también: La ONU: de sus orígenes en valores éticos a una agenda progre.
La ONU no
amaneció progresista; se fue haciendo neomarxista, con el sello de la Escuela
de Frankfurt, por etapas.
La ONU era una
organización fundada sobre principios que hoy pueden ser considerados
compatibles con una visión conservadora (soberanía nacional, Estado de Derecho,
paz entre Estados, derechos humanos, libertad religiosa, familia y propiedad). Más adelante incorporó componentes sociales y económicos que posteriormente
serían desarrollados hacia una tendencia de izquierdas.
¿Cuándo se produjo el cambio de énfasis? La cronología es bastante clara. Veamos:
1. 1945-1960: la ONU original
La Carta de San
Francisco de 1945 estaba fundamentalmente orientada a: preservar la paz; evitar
otra guerra mundial; respetar la soberanía de los Estados; promover los
derechos humanos; desarrollar relaciones amistosas entre las naciones y
fomentar la cooperación internacional.
La propia
estructura inicial de 51 Estados fundadores era muy diferente a la actual.
La Declaración
Universal de Derechos Humanos de 1948 tiene elementos que hoy difícilmente
encajarían en una lectura puramente progresista, esto es: derecho a la vida,
libertad de conciencia y religión, protección de la familia, derecho a la
propiedad y reconocimiento de los deberes del individuo hacia la comunidad.
De hecho, la propia ONU reconoce que el sistema internacional de derechos humanos se construyó sobre esa Declaración de 1948. Sin embargo, a partir de los años 60 arrancan sutilmente los cambios hasta que hoy ya están institucionalizados sin ambages.
2. Primer gran cambio: 1960-1970
A mi juicio, este es el primer desplazamiento estructural, aunque todavía no podemos hablar del progresismo cultural contemporáneo. ¿Por qué? Por la descolonización.
La ONU pasó de
51 miembros a incorporar decenas de nuevos Estados africanos y asiáticos. Esa
transformación modificó profundamente la correlación política de la Asamblea
General.
Paralelamente,
la Guerra Fría introdujo una fuerte confrontación ideológica entre Occidente,
el bloque soviético y el llamado Tercer Mundo.
En 1966 se
adoptaron los dos grandes Pactos Internacionales de Derechos Humanos:
a) Derechos
Civiles y Políticos;
b) Derechos
Económicos, Sociales y Culturales.
La propia ONU
reconoce que ambos fueron adoptados en 1966. Por tanto, ahí comienza a
ampliarse considerablemente el concepto de derechos humanos, pasando de las
libertades clásicas (vida, libertad, conciencia, expresión, propiedad) hacia
derechos económicos, sociales y culturales.
Todavía no es
el progresismo cultural actual, pero se está construyendo el andamiaje jurídico
que posteriormente permitirá esa expansión.
3. Segundo cambio: los años 70 y 80
Aquí comienza a
entrar con mucha fuerza la agenda internacional relacionada con: mujer +
población + desarrollo + igualdad social + organismos internacionales + ONGs.
La ONU declaró
1975 Año Internacional de la Mujer y posteriormente estableció el Decenio de
las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985).
Esto es importante porque se comienza a institucionalizar dentro del sistema ONU una nueva concepción de igualdad.
4. El período concreto en el que la ONU comienza a
adquirir el perfil que hoy identificamos como “progresismo global”, va de
1990-1995, con 1994-1995 como años decisivos.
Aparecen dos
conferencias fundamentales:
a) El Cairo,
1994.
La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo representa un cambio enorme. La ONU reconoce que allí se produjo un cambio de enfoque, ya no se trataba simplemente de políticas demográficas, sino de colocar las necesidades individuales, la "salud" reproductiva, los "derechos" reproductivos y el "empoderamiento" de la mujer en el centro de la política internacional.
Los documentos preparatorios y las discusiones posteriores introducen expresamente el lenguaje de “derechos reproductivos” y “salud sexual y reproductiva”. Ahí empieza a cambiar el concepto tradicional de familia, sexualidad y reproducción dentro del lenguaje diplomático internacional.
b) Beijing 1995
es el gran salto.
La fecha que simboliza el giro de la ONU hacia el progresismo cultural es, sin duda, 1995 con la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing. No porque Beijing haya de repente creado todas esas ideas; muchas venían, como demostramos, desarrollándose desde décadas anteriores. Beijing se encargó de institucionalizarlas dentro del sistema internacional con una fuerza extraordinaria.
La Plataforma de Acción de Beijing fue adoptada por representantes de 189 países y convirtió la igualdad de género en una política transversal internacional. La propia Plataforma habla expresamente de igualdad de género; empoderamiento; participación política; transformación de estructuras sociales; incorporación de la perspectiva de género; derechos sexuales y reproductivos en el marco de otras conferencias; transversalización del género (gender mainstreaming).
Con ello se da la transformación del lenguaje internacional. La ONU deja progresivamente de hablar solamente de: hombre, mujer, familia, derechos individuales, soberanía nacional, para comenzar a utilizar cada vez más género, empoderamiento, diversidad, derechos reproductivos, igualdad sustantiva, transversalización, inclusión, etc.
La propia Plataforma de Beijing ordena integrar la perspectiva de género en las políticas, planificación y presupuestos de las instituciones.
5. Después viene la consolidación: 2000-2015
Una vez
establecido ese nuevo lenguaje, la cuestión ya no era si la ONU iba a adoptar
esa orientación, sino cómo incorporarla transversalmente a todo el sistema.
Los Objetivos
de Desarrollo del Milenio primero y los ODS/Agenda 2030 después consolidaron
esa tendencia.
Los Objetivos
de Desarrollo Sostenible establecen como meta el acceso universal a la "salud
sexual y reproductiva" y los "derechos reproductivos", vinculándolo expresamente
con El Cairo y Beijing.
Resumo esta
cadena doctrinal de la ONU perfectamente rastreable:
Ahí llegamos a la ONU que conocemos actualmente. La ONU pasó de ser principalmente una organización interestatal orientada a la paz, la seguridad y los derechos humanos universales, a convertirse progresivamente en un sistema normativo internacional que también pretende orientar la legislación, las políticas públicas y las estructuras sociales de los Estados.
Conclusión.
En conclusión,
ese cambio ocurrió gradualmente, pero tuvo dos aceleradores extraordinarios:
a) De 1960-1970
inicia el cambio de la composición política de la Asamblea General por la
descolonización y la Guerra Fría.
b) De 1990 a
1995 inicia una revolución conceptual en materia de derechos humanos,
población, género y desarrollo.
El Progresismo Cultural contemporáneo de la ONU inicia formalmente en El CAIRO 1994 y BEIJING 1995. Esa es probablemente, la bisagra histórica más importante.
Como colofón, hoy la ONU sufre una disminución considerable en su influencia debido a la Administración del presidente Donald Trump, que le ha puesto un 'stop' a su financiamiento y por ende, a sus políticas progresistas. De tal modo que la ONU ya habla de la Agenda 2045, porque evidentemente la de 2030 ha sufrido un desaceleramiento a partir del segundo período de Trump que comenzó en 2024.
Por Elías Wessin Chavez, Diputado Nacional de la República Dominicana.
Fuente: Editorial Vota Bien
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